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Volviendo a soñar

Salmo 126
Cuando Jehová hiciere volver la cautividad de Sion,  Seremos como los que sueñan.

La primera cosa que el Señor hace cuando te hace libre, es que te da el poder para soñar, para regocijarte. El que no se regocija hoy, está cautivo. El gritar, aplaudir no tiene que ver tanto con que nos emocionemos, sino con declarar a las potestades que hemos sido libres de cautividad.

El gozo del Señor es tu fortaleza, tú nunca has visto a alguien reírse, gozar y después irse a dar un balazo. El único que te quiere triste es el diablo. Dios ha estado haciendo cosas maravillosas, hemos estado en tantas naciones diferentes y estoy feliz que mis hijos estén conmigo en estos momentos, pero hoy ellos van a brindar de su talento. Yo reconozco que hay mucho talento en nuestra iglesia, pero ustedes tienen muchos talentos aquí que es increíble.

A mí me intrigó cuando Jesús escupió en el suelo y pone lodo en los ojos del ciego. El ADN está en la saliva, y lo que Jesús estaba haciendo era pasar el ADN de Dios a los ojos de este hombre y, por lo tanto, él pudo trasladar no sólo visión natural, sino espiritual.

Ruth 2:1-2
Tenía Noemí un pariente de su marido, hombre rico de la familia de Elimelec, el cual se llamaba Booz.  Y Rut la moabita dijo a Noemí: Te ruego que me dejes ir al campo, y recogeré espigas en pos de aquel a cuyos ojos hallare gracia. Y ella le respondió: Ve, hija mía.

El mejor vino siempre está para el final de la fiesta. Ustedes que han permanecido van a beber el mejor vino de Dios.

Cuando la Palabra llega a tu vida, entra en tu corazón y fecunda algo dentro de ti, y vas a salir de aquí sin notar ningún cambio, pero en unos días vas a dar a luz lo que el espíritu ha puesto en ti. Estás embarazado con un milagro, con un nuevo ser, el alumbramiento ya viene, el cambio de vida, tu bendición, tu carrera, tu matrimonio, tu ministerio. No te puedes escapar. Un día cuando mi esposa estaba embarazada, ella se quedó pensativa sobándose la barriga y le pregunté en qué pensaba, y respondió que pensaba en que eso que estaba dentro de ella iba a querer salir, y eso mismo es lo que estoy tratando de decirte. Un día vas a dar a luz ese sueño, esa Palabra, eso que Dios te ha dicho. Si a estas alturas no entiendes que tienes que ser un soñador, estás mal, porque uno tras otro hemos hablado de la importancia de lo sueños, Dios no puede darte más de aquello que puedes ver. Hasta donde lleguen tus ojos, hasta ahí te voy a dar. ¿Hasta dónde están viendo tus ojos? Levanta tus ojos porque la bendición será grande. Tienes que entender que el Señor irá de acuerdo a tus sueños. Por eso es que le preguntó a Bartimeo qué quería, porque Dios no te va a dar más de lo que tú puedes ver con tu corazón. Una fe de 50 centavos no te compra un milagro de un dólar. El Señor le pregunta a Bartimeo: “¿qué es lo que quieres?”. El le dijo: “Quiero que me devuelvas la vista completa”. Le dijo: “quiero recobrar lo que antes quería, quiero algo mejor”.

El año pasado a nuestra iglesia por un año entero estuvieron llegando personas, y yo me pregunta quiénes eran, si todos en la iglesia son bien pachangueros. Y yo dije “estos tres tipos blancos ¿quiénes son?”. Por un año ellos fueron y anotaban, le preguntaban a la gente por mí, por la iglesia. Esa gente llegaba, al final de año, nos llega una revista con mi cara en ella y dice el titular: “La iglesia Segadores de Vida es la iglesia de más rápido crecimiento en todos los Estados Unidos de América”.

Porque ese fue nuestro deseo, nuestra visión, nuestro sueño, pero si nosotros habiendo tenido ese ritmo de crecimiento, nos quedamos ahí, ¿qué pasa? Tienes que aprender a engendrar más sueños, porque cuanto más sueños tengas, cuanto mayor será tu bendición final. Hoy quiero hablarles de volver a soñar. Hemos hablado de soñar, pero sabes que hay mucha gente aquí en este momento que quizás no te lo van a decir, pero han dejado de soñar por fracasos que han tenido. Y aquí hay gente que está sentada diciendo: “Qué lindo, hay que soñar”, y ve a los globos y a todo el mundo, y todo está tan lindo, pero por dentro están diciendo: “Cada vez que intenté hacer algo, fracasé”, pero hoy te digo: “Tú puedes volver a soñar”. Y por eso, la historia de Ruth es una de las historias más interesantes de la Biblia. En el capítulo 1 vemos que Ruth lo pierde absolutamente todo. Algunos se frustran cuando pierden un carro o un empleo, ella lo perdió todo. Estas tres mujeres estaban casadas y felices, cuando comenzaron a morir sus esposos y de repente, se vieron sin dinero, sin esposo, sin casa, sin nada y ellas se sintieron tan mal que se fueron a la tierra de donde procedían. Llega un momento en que Noemí les dice: “Todo lo hemos perdido y ustedes tienen que buscar su destino, porque yo ya no tengo nada que darles”. Orfa le dice: “Yo me voy a volver al pasado, al mundo, a una tierra hostil de donde vengo”, porque ella comenzó a mirar el pasado, pero Ruth era diferente, ella hablaba en futuro, era una soñadora y le dijo a Noemí: “Donde tú fueres, yo iré, donde tú vivieres yo viviré”. Tienes que aprender a olvidar lo que queda atrás y a dirigirte a lo que está adelante. Y uno de los pasajes literalmente más poderosos de las Escrituras es el capítulo 2 de Ruth, por lo siguiente: Orfa y Noemí estaban deprimidas, dijeron: “Hemos perdido tanto y no sabemos qué hacer”. Ellas están amargadas, deprimidas, sin dirección y, de repente, Ruth dice algo absolutamente increíble, Ruth le dice a Noemí: “Yo voy a ir a espigar, porque voy a aparecer delante de los ojos de uno que va a tener gracia para conmigo”. Ruth estaba volviendo a soñar, ella comenzó a soñar con un cambio en su vida, con la gracia de Dios. Sí lo que pasó fue horroroso, pero lo que viene, es glorioso, y todavía yo puedo soñar.

¿Saben dónde está el problema? Que aquí hay muchas “Orfanitas” y “Noemitas”, pero pocas “Ruthias”, porque aquí hay muchos que fracasaron y se han quedado ahí, porque no lo lograron. Quedaron literalmente rezagados, pero en el nombre de Jesús he venido a decirte que Dios está a punto de darte sueños nuevos y vas a ver hacia delante con fe y esperanza. Probablemente, uno de los presidentes más poderosos de los EEUU fue un hombre llamado Abraham Lincoln, y te das cuenta de la importancia de engendrar sueños después del fracaso. El empezó un negocio y quebró; luego, volvió a fallar. En el 35, se muere su esposa amada; en el 36, tuvo un choque nervioso; en el 38, fue derrotado como parlante de la cámara; en el 40, fue derrotado para el congreso; en el 43, fue derrotado otra vez, luego otra vez para el senado de los EEUU; luego derrotado para la vicepresidencia, pero en el 1960, es elegido Presidente y logra la abolición de la esclavitud. No dejes de soñar. Cada vez que ese hombre era derrotado, él soñaba otra vez y otra vez. Y tú tienes que aprender que la bendición del hombre de Dios no está en llegar a la cima, sino en cuántas veces se levantó cuando cayó. De que vas a ser derrotado, vas a ser derrotado, pero si aprendes a levantarte, el Señor te va a levantar y te va a colocar en el lugar donde debes estar. Ruth acababa de perder todo en su vida, ella estaba soñando. No han escuchado el concepto de “un clavo saca otro clavo”, ese concepto lo usábamos en la escuela. Tú tienes que aprender a que si eres derrotado, puedes volver a soñar al otro día, porque las misericordias de Jehová son nuevas cada día. ¡Levántate con un nuevo sueño! Ruth estaba soñando mientras Noemí seguía llorando y Orfa se lamentaba.

Ruth decía: “No, yo no voy a mirar atrás, voy a soñar con gracia, misericordia, prosperidad, levantamiento”. Una cosa es tener un sueño cuando no has sido derrotado, y otra es volver a soñar cuando has sido derrotado

Jueces 16:25
Y aconteció que cuando sintieron alegría en su corazón, dijeron: Llamad a Sansón, para que nos divierta. Y llamaron a Sansón de la cárcel, y sirvió de juguete delante de ellos; y lo pusieron entre las columnas.

Vemos a un Sansón derrotado, de que el hombre lo hizo mal, lo hizo mal. Pasó el tiempo y de repente, empieza a pensar: “pero ¿y qué si yo no tengo que morir cautivo? ¿Y qué si a pesar de mis errores, yo pudiera tener la más grande victoria de mi vida? ¿Y qué si el Señor perdonara mi iniquidad? ¿Y qué si el Señor me devolviera mi fuerza? ¿Si el supiera que todavía lo amo? Luego dice, a lo mejor no todo está perdido, a lo mejor puedo cumplir el propósito de Dios.

Sansón no estaba sintiendo el poder. El poder venía cuando el Espíritu de Dios venía sobre Él, pero él había soñado. Cuando Sansón tocó las columnas, todavía no tenía fuerza, pero tenía un sueño. Cuando toca las columnas, él oró y le dijo: Jehová, devuélveme la fuerza. Si tú te atreves a soñar, él Señor te va a dar nuevas fuerzas.

Verso 27
Y la casa estaba llena de hombres y mujeres, y todos los principales de los filisteos estaban allí; y en el piso alto había como tres mil hombres y mujeres, que estaban mirando el escarnio de Sansón.    

Todavía no estaba fuerte. Tú tienes que entender que hay mucha gente tratando de recuperar su fuerza, cuando lo que tiene que hacer es poder soñar con posibilidades. Por un momento, dijo: “Hay una probabilidad que si yo me acerco a la columna, él me devuelva la fuerza”. Cuando caes, cuando cometes errores, no te rindas, vuelve a soñar. Dios va a comenzar a darte otro sueño. La Biblia nos hablar en Jueces 16:25 y en el libro de Lucas 15:17 vemos al hijo pródigo. ¿Cometió errores el hijo pródigo? ¿Has cometido tú errores? ¿Estaba en un lugar difícil? Sí, lejos del padre, rodeado de cerdos. Pero, ¿sabes lo que pasó con el hijo prodigo? El pensó: “En la casa de mi padre hay mucho pan”, y comenzó a soñar con abundancia. Dijo: “yo voy a volver a la abundancia, me voy a arrepentir y me va a perdonar”. Aunque hayas caído, puedes volver a soñar y cuando él estaba pensando esto, de repente le vino una fuerza interna. ¿Sabe por qué el cristiano es débil en la iglesia? Porque no está soñando. ¿Usted ha visto una gente motivada por un sueño? De repente se incorporó y dijo: “Yo puedo, empezó a correr porque ahora tiene un sueño”. ¿Qué hace que un hombre como yo duerma 5 ó 6 horas? Lo que nos fortalece es la pasión por un sueño divino. El hijo pródigo se incorpora porque tiene un nuevo sueño, al que sueña le da poca hambre, no se da cuenta de nada, porque tiene un sueño, ha vuelto a soñar. En el mismo libro de Génesis, en cada lugar que José llegó, él soñó algo diferente. Cuando llegó a la casa de Potifar, su sueño no era ser la mano de Faraón, sino ser el hombre más próspero y responsable en la hacienda de él. Ese no fue su sueño original. ¿Será que van a destruir su futuro por su pasado? Tú tienes que dejar el drama y comenzar a pensar que hay algo mejor delante de tu vida, tienes que cambiar tu sueño y decir: “Tengo que olvidar lo que pasó y dirigirme a lo que Dios quiere”. Cuando fracasa en la casa de Potifar, lo meten preso y el hombre agarra otro sueño. El hombre no fallaba. Todo el mundo le preguntaba a él, todo lo que se hacía era a través de él. Luego, no se conforma con eso y quiere ser el profeta de la cárcel. El hombre se convierte en el profeta y así en cada lugar que él estuvo, tuvo un sueño diferente, aprendió a soñar otra vez. ¿Has soñado y has fracasado alguna vez? ¿Y qué te crees que nosotros no? A nosotros nos hicieron fricasé en algunos momentos, pero nosotros nos levantamos otra vez.

Tomas Alba Edison falló 1,800 veces en sus experimentos, y cuando le preguntaron “¿cómo puedes seguir adelante?”. El dijo: “Yo no he fallado tantas veces, yo he encontrado 1,800 veces de cómo no hacerlo”. La próxima va a ser la de la bendición. Volviendo al texto de Ruth 2. Voy a pasar rápidamente por aquellas cosas que se producen en una persona que se atreve a volver a soñar después del fracaso, después de la caída, después de los errores, de los tropiezos. La primera cosa que se produce en una persona que tiene un nuevo sueño son nuevas fuerzas. Nuevas fuerzas, ¿ustedes saben por qué hay tantos cristianos que siempre están cansados? Porque no tienen un sueño. ¿Han visto la carrera de perros Galgos? ¿Se han dado cuenta que ponen al conejito mecánico delante de ellos? Yo decía, ¿por qué no se lo ponen atrás? Hay gente que se motiva sólo por temor, pero la energía de esos animales viene porque ellos pueden ver adelante el premio. Tienes que aprender a soñar porque tu sueño genera nuevas fuerzas. Ruth llegó cansada. Ella llegó cansada, pero cuando comienza a soñar, ella dice: “Yo voy a hallar gracia delante de Booz, no me puedo quedar sentada aquí, tengo que ir a trabajar y espigar como nadie porque va a ser la única manera que voy  a ser notada”. Y agarró una energía y empezó a trabajar. Después de un tiempo, vino Booz en el versículo 7 dice: “Y ha dicho Te ruego que me dejes recoger y juntar…

¿Han visto gente que nunca quieren hacer nada y hay otros que mientras más hacen, más quieren? Esa es la gente que tiene un nuevo sueño, tiene nuevas fuerzas. ¿Ustedes creen que Noemí se levantó ese día? Una vez vino alguien con Daisy Ausburn. Y le dijeron: “¿Qué se siente haber predicado en todas las naciones del mundo entero? Y ella dijo: “Yo no puedo preocuparme por eso, porque todavía hay mucho que hacer”. El pastor Ausburn tiene 85 años y corre todas las mañanas, predica, porque tiene un sueño. Cuando Daisy murió y se fue con el Señor, él cerró su casa y se fue a África a predicar, porque sabía que si se quedaba en su casa, se iba a morir. El agarro un nuevo sueño y ha predicado las campañas más gloriosas de su vida porque aprendió a soñar.

La segunda cosa que produce un nuevo sueño son nuevas relaciones. En Ruth 2:8 dice… Ella era una mujer cualquiera y este hombre vino con ella. Tienes nuevas oportunidades, comiencen a soñar nuevos sueños. Tú tienes que aprender a soñar nuevos sueños y él te va a proveer nuevas conexiones. Hay gente clave aquí en esta iglesia para cumplir tus sueños. Su pastor y yo estábamos en una plataforma juntos, se acercó a mí y me puso la mano en el hombro y me dijo: “¿Por qué no vienes a Guatemala y te pasas unos días con nosotros? Voy con mi esposa y le digo: “El pastor Cash me dijo que fuera a Guatemala con él”. Y pasaron unos días y aquí estaba yo sentado en su casa. Y nace una relación increíble. Cuando sueñas de nuevo, Dios te da renuevos. Cada nuevo sueño trae nuevas relaciones, trae nuevas fuerzas y nuevas relaciones.

La tercera cosa que trae un nuevo sueño son nuevas ideas. Cada vez que tú te encuentres sin idea, no tienes que conseguir las ideas, sino de soñar otra vez. Si no sabes hacia dónde vas, ¿cómo vas a prepararte? El sueño viene primero, luego el plan, la técnica y todo lo que tiene que ver con ese nuevo sueño. Ruth empieza a pensar en cómo lo va a ser para que se cumpla aquello que ella había soñado respecto a Booz, y cuando lees el capítulo 3, ella tiene un plan perfecto. ¿Ustedes saben que Dade Tomas era el que freía los pollos del Coronel, del de Kentuky Fried Chicken? Y pensaba: “Si en vez de freír pollo, hago hamburguesas? Pues a su hija Wendy le encantaban. Va con el coronel Sanders y le dice: “¿Qué le parece si vendemos aquí hamburguesas?”. Y le dijo que no.  ¿Saben lo que hizo Dave? Se fue y cuando iba de camino, él pensaba: “¿Cómo lo voy hacer? Y de repente le vino la idea, la estrategia porque tenía un nuevo sueño, empieza a soñar de nuevo y Dios te va a dar nuevos planes. Dios le dio la forma de hacer una de las cadenas más grandes del mundo y murió.

La cuarta cosa que produce un nuevo sueño, un sueño que se produce después de un fracaso, es nuevas bendiciones. Estas son las que Dios da a los que sueñan de nuevo.

Ruth 4
Dice que Booz tomó a Ruth por mujer y concibió un hijo. Dios le dio una nueva bendición, porque se atrevió a soñar un nuevo sueño. Una de las cosas más poderosas que tienen los nuevos sueños, los que nacen en el dolor y la derrota, una de las cosas más interesantes es que cambia tu mundo. Noemí había sido derrotada, se había rendido, pero en el capítulo 3 del libro de Ruth, es Noemí la que comienza a soñar con Ruth. Los sueños son tan importantes porque tus nuevos sueños van a contagiar a tu familia, a tus amigos, a tu iglesia, a tu ciudad. Todos vamos a recibir bendición porque alguien se atrevió a soñar después de la derrota.

Conocí a uno de los hijos de los hombres más ricos de Texas, este hombre era un hacendado petrolero con mucho dinero y desde que su hija tenia 8 años de edad, y un día vio un certamen de Miss Universo, su sueño fue llegar a serlo. Y me cuenta que toda la vida fue encarrilada a que ese sueño se cumpliera, iba al gimnasio, aprendió modelaje, como hablar y de repente, llega aquel día y la muchacha llegó a ser Miss Universo. La mujer más bella del mundo. Cuando ella vuelve del certamen, ella se tranca en una habitación y comienza a llorar, pasa una semana y los padres llaman a Dave Chapman (su hermano) y le dicen: “Tu hermana se está muriendo, está en depresión”. Y Dave empieza a orar y el Espíritu Santo le dice: “Dile a tu hermana que ahora necesita otro sueño, que ese sueño se lo di yo, pero que ahora le digo que vuelva a soñar”. Aquel hombre entró a la habitación de su hermana y le dio el mensaje de Dios. Le dijo: “La posición que tienes fue dada por Dios para que llevaras su nombre a las naciones, para que ayudaras a vestir al pobre, a ser una voz de las cosas que verdaderamente valen”. Ella se levantó y hasta el día de hoy, es una evangelista y comparte el evangelio en todo el mundo. Tu padre te está diciendo: “Hay mucho todavía que hacer, vuelve a soñar”.

Ustedes acababan de entrar aquí y su pastor estaba pensando en volver a soñar, pensaba que tenemos un nuevo sueño, y ahí está la Ciudad de Dios siendo construida. Cuando esto que está aquí era un montículo de arena, el pastor Cash me dijo: “Párate ahí”. Y un día vas a predicar en eso. Y el día de la inauguración que me subí a predicar, dije: “Ciertamente, lo sueños de Dios han de ser cumplidos”. Lo que me emocionó fue ayer, donde fue a Ciudad de Dios y me vi predicando en ese lugar, porque entre más sueñes, más bendición vendrá. Quiero que levantes tus manos, porque hoy en día, en unos momentos te voy a enseñar uno de mis nuevos sueños, que es ver a todos mis hijos servir con una pasión mayor a la que yo tengo.

Hoy quiero orar por aquellos que han tenido un fracaso, si han dejado de soñar, si han sido como Orfa que se regresó a sus dioses paganos. Si han sido como Noemí que han estado amargados, quiero que comiences a recibir nuevas visiones, una gracia mejor. No puedes cambiar lo que pasó, pero sí puedes cambiar lo que viene. Padre, tu dijiste que si la cautividad es removida, ellos podrían soñar y regocijarse en ti. Yo vengo en contra de todo espíritu que se ha levantado a ser un fracaso permanente. Óyeme bien, espíritu de ceguera, de muerte espiritual, en el nombre de Jesús yo te echo fuera de su mente y corazón y comando que comiences a soñar nuevos sueños, que tu pasado quede sepultado y que en el nombre de Jesús puedas echarle manos a lo que viene.