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No es tu destino, sólo el camino

Juan 16:33 Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero confiad, yo he vencido al mundo.    

 

Si necesitas paz debes ir a la fuente que la da y esa fuente es el Señor Jesús. Estaba orando por sanidad para la vida de una persona y la persona que la acompañaba se veía afligida y en ese momento el Espíritu Santo me dijo que ella estaba pensando que Dios no iba a sanarla y le dije “Míreme ¿Eso que usted está pensando se lo dijo Dios o el Diablo?   No puedes orar por un familiar y al mismo tiempo escuchar la voz de Dios decirte que dejes de orar porque tu familiar va a morir, ese tipo de pensamientos jamás los pone Dios,  Dios da pensamientos de bien y de paz, la voz de Dios es la que te dice “Ten paz, confía, todo va a salir bien, estoy en control, por mi llaga fue sanado”. Lea la Biblia para conocer la voz de Dios. 

 

En el mundo siempre vamos a tener aflicciones, por hacer lo bueno o por hacer lo malo.  No me gusta criticar a nadie, pero vemos un ejemplo en Britney Spears, la están declarando enferma mental, para que una mujer  no gane la custodia de sus hijos es porque debe está muy mal, en muchas oportunidades se le dijo que daba mal ejemplo a los jóvenes y su respuesta fue que no era su problema que si los padres no querían que sus hijos la vieran que apagaran el  televisor, por no haber querido sufrir la aflicción de corregirse y hacer lo bueno hoy tiene la aflicción de no haberlo hecho. Usted escoge la aflicción de hacer ejercicios o la aflicción de tener la presión alta,  la aflicción de dejar el licor o la aflicción de volverse alcohólico.   Desde joven entendí que es mejor ser afligido por hacer lo bueno que por hacer lo malo, hay que hacer lo correcto, hay que ser inteligentes.  La Biblia dice en Salmos 34:19  Muchas son las aflicciones del justo, pero de todas ellas le librará Jehová.

 

Lucas 2:7  Y dio a luz a su hijo primogénito, y lo envolvió en pañales, y lo acostó en un pesebre, porque no había lugar para ellos en el mesón. 

 

Jesús nació de María y fue su hijo primogénito, no el unigénito. El nacimiento de Jesús ha sido malinterpretado, la gente dice que él nació en un pesebre y no fue así, Jesús fue puesto en un pesebre que es muy diferente a nacer en él.  María envolvió a Jesús en pañales y lo puso en el pesebre, María no era el tipo de mujer que dijera “para que este niño aprenda humildad lo voy a dar a luz en el establo y lo voy a poner en el pesebre.

 

Si tu hubieras sido María, madre de Jesús, sabes que tu hijo fue engendrado en ti por el Espíritu Santo, que se va a llamar Jesús porque va a salvar al mundo de sus pecados y va a reinar en el Universo ¿lo pondrías en un pesebre? El ángel no le dijo a María que lo pusiera en un pesebre, ella lo puso allí porque en la Palabra dice que no había lugar para ellos en el mesón, los hoteles estaban llenos.  Hay circunstancias en la vida del mismo Jesús que no son por voluntad perfecta de Dios, no era la voluntad del Padre que naciera en el pesebre, hay cosas que son circunstanciales y debes entender que hay cosas que te pasan por circunstancias ajenas a tu actuar y que quizás sean ocasionadas por otras personas, pero no por ti.  Una empresa quiebra y te dicen que no pueden seguir con tus servicios, no es tu culpa ni es la voluntad de Dios, debes distinguir  la voluntad de Dios y la voluntad del Diablo, Jesús nació en pesebre porque no se halló lugar para él como muchas veces pasa que no se encuentra lugar para ti en una gerencia que pensaste que iban a darte por la maestría que tienes, en tu familia quizá te rechazaron, no fuiste el hijo consentido, hay muchas circunstancias en nuestra vida donde nos encontramos en un lugar que no es por tu voluntad ni por la voluntad de los que realmente te aman.

 

Jesús no fue puesto en el pesebre cuando nació por voluntad de María, sino que no le quedó otra a María,  Dios no va a escoger una madre para su hijo que lo primero que quiere hacer es meterlo en un pesebre, qué clase de madre sería esa, simplemente creo que María y José se dieron cuenta que no tenían otra opción, cuando las situaciones que vives son “circunstanciales” tienes que comprender tres cosas, la primera es que debes tener la humildad para aceptarlo y vivirlo y decir: “si esto es lo que me toca vivir lo voy a vivir”,  la segunda es que debes entender que no es por la buena voluntad de nadie sino que es una circunstancia y la tercera debes tener claro que tienes la humildad para vivir esa situación pero que también tienes la fe para salir de allí. 

 

No es lo mismo tener fe para vivir una situación que tener fe para salir de ella.  Muchos han concluido que es la voluntad de Dios todo lo malo que viven y se han llenado de  fe para aguantar las circunstancias pero no tienen fe para salir de ellas.

 

Hay cosas que Jesús vivió no para ser un ejemplo porque de ser así todas las mujeres deberían ser vírgenes para dar a luz, hay cosas que son circunstanciales, para él, para usted, para mí.  Lo que ahora vive es una circunstancia pero no la voluntad buena, agradable y perfecta para su vida, sea humilde para vivirla pero créale a Dios para salir de allí.

 

Son épocas donde no se ha encontrado  lugar para ti.  Muchos colegas me visitan y ven todo lo que tenemos y dicen que quieren comprar un terreno y construir ya, pero yo les digo que es tiempo de pesebre, Casa de Dios ha pasado por tiempos de pesebre, estábamos en una casa éramos cincuenta o sesenta personas, empezamos tres familias, después nos movimos al Hotel Radisson, luego nos movimos a la Cámara de la Industria no habían aulas para los niños, pero había un pesebre, era el sótano, allí en el sótano, en el parqueo los niños recibían clases, después de eso nos pasamos a La Bodeguita no había galera para niños, sólo había tierra, no había pared, en la tierra se ponían sábanas, no había techo y allí se daban las clases, supimos pasar por el tiempo de pesebre, yo dije “Señor si esto me toca vivir con mi gente tendremos la humildad y el carácter para vivirlo pero no creo que me quieras aquí, danos una tierra para que podamos construir un templo”.   Lo que estés viviendo, sea en tu familia, en tu economía, tu debes comprender  que esa no es la voluntad de tu Padre Celestial que envió a su Hijo a morir por ti, él tiene cosas mejores para ti y debes creerlo con todo el corazón, Dios es Dios de los cielos y de la tierra, él quiere bendecirte en la tierra porque la tierra también es de él y nosotros somos los herederos.

 

Lucas 2:40 Y el niño crecía y se fortalecía, y se llenaba de sabiduría; y la gracia de Dios era sobre él.

 

Hay un ciclo natural en la vida, crecemos, nos casamos, tenemos hijos formamos una familia, eso es un proceso natural aunque hay circunstancias que son provocadas por terceros, también hay circunstancias que nosotros vamos a provocar, Jesús mientras crecía (proceso natural) se fortalecía, cuidaba su cuerpo, cuidaba su salud porque mientras más grandes somos más susceptible se vuelve la salud.  Jesús se fortaleció, porque la vida requiere de fuerzas de todo tipo (mental, espiritual, física) para enfrentarla.  Hay una etapa en la vida que para ver la voluntad de Dios hecha en nuestra vida nosotros tenemos que hacer algo, llenarnos de sabiduría y de fuerza y entonces la gracia de Dios estará con nosotros.  La gracia de Dios acompaña a aquellos que reconocen en qué etapa de su vida están y se esfuerzan por hacerlo lo mejor posible, entonces Dios dice: “Te acompaño a donde quieras”.  Eso mismo le dijo a Josué “Esfuérzate y se valiente y yo estaré contigo”.  Hay cosas en la vida que van a pasar por terceros y otras que están pasando por lo que tú has hecho, esas las arreglas tu.  El crecimiento lo vas a tener pero debes ser tu el que se llene de sabiduría y fortaleza para vivir, una buena vida cuesta disciplina.    Jesús era disciplinado, se preparaba para salvara a la humanidad.

 

Hebreos 12:1-2 (Biblia al Día) Por cuanto un número tan inmenso de hombres de fe nos contempla desde las graderías, despojémonos de cualquier cosa que nos reste agilidad o nos detenga, especialmente de esos pecados que con tanta facilidad se nos enredan en los pies y nos hacen caer, y corramos con paciencia la carrera en que Dios nos ha permitido competir.  Mantengamos fijos los ojos en ese Jesús que sin importarle lo oprobioso de la muerte, estuvo dispuesto a morir en la cruz porque sabía el gozo que tendría después; en ese Jesús que ahora ocupa el sitio de honor más alto a la derecha de Dios.

 

¿Era la voluntad de Dios, de María o de Jesús el pesebre? Pero allí fue puesto por las circunstancias pero la voluntad de Dios para su hijo era que estuviera a su derecha, el pesebre era el camino, mi diestra era tu destino.  Debes distinguir entre camino y destino hay cosas que te están pasando que no es tu destino, sólo es el camino, José creía que el sueño que Dios le había dado era de llegar a gobernar aún cuando lo vendieron de esclavo, lo metieron al pozo, a la cárcel, estoy seguro que él dijo: “Este no es mi destino, esto sólo es el camino y no me voy a cansar hasta que llegar, voy a correr con paciencia la carrera que tengo delante”.  Jesús sabía que la cruz era por donde iba a pasar no donde se iba a quedar, el Padre sabía que su hijo entendía su voluntad de que no quedaba muerto, lo resucitó, lo sentó a la diestra y le dijo: “Esta es mi voluntad, aquí te quiero sentado”.   La voluntad de Dios para tu vida no es lo que estás viviendo, es lo que buscas llegar a tener un día.

 

Habacuc 3:17-19 Aunque la higuera no florezca,  ni en las vides haya frutos, aunque falte el producto del olivo, y los labrados no den mantenimiento,  y las ovejas sean quitadas de la majada, y no haya vacas en los corrales;  con todo, yo me alegraré en Jehová, y me gozaré en el Dios de mi salvación.  Jehová el Señor es mi fortaleza,
El cual hace mis pies como de ciervas, y en mis alturas me hace andar.

 

Aunque todo falte usted debe gozarse en él.  Esta escritura se usa cuando falta, esta escritura él no la usó cuando le faltó, la usó cuando tenía, aquí dijo: “Aunque todo falte” la regla no es que no haya, la regla es que haya y que no falte.  La regla de Dios para sus hijos es que siempre haya.    Cuando no había él sabía que era una circunstancia y decía “Estas no son las altura de la voluntad de Dios, sólo es el camino a las alturas que Dios tiene para mi vida”. 

 

Aquel que escala el Everest debe distinguir muy bien entre el camino y el destino esa gente no se cansa, es un equipo de personas que le cargan todas las maletas durante un gran trecho conforme consumen pero el objetivo es que cuando lleguen a la cima lleguen sin nada porque se deben quitar todo el peso que no los deja subir, hay cosas en la vida que no te dejan subir al destino que Dios tiene, quítatelas, quítate hábitos, vicios, costumbres, manera de hablar, forma de tratar a los demás, no te quedes a medio camino, no te engañes esa no es la cima, es solo el camino, no puedes decir a medio Everest “ya llegué” ni puedes auto consolarte y decir “con esto es suficiente” tu no empezaste a escalar pensando en que ibas a quedarte a la mitad, empezaste creyendo en llegar a la cima.

 

Mucho de lo que hoy te pasa no es tu destino, vas de camino y debes entenderlo, debes decir “Señor, está bien que esté en un pesebre, no voy a dejar de adorarte, no importa que la higuera no florezca, no importa que no haya fruto, no importa, pero quiero que sepas que no creo que esto sea tu voluntad para mi vida, yo te creo por cosas más grandes y mejores”.