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¿Existe alguna diferencia entre dones espirituales y dones naturales?

La diferencia entre los dones naturales y espirituales radica en la intervención del Espíritu Santo para ejecutarlos.

Desde el principio, y antes de que naciéramos Dios puso en nosotros cualidades y características especiales que no solo nos habilitan para el propósito para el que El nos ha creado, sino como creación única y especial de El.   

En el diccionario encontramos que la palabra “don” significa “gracia especial  para hacer una cosa (sinónimo: habilidad)” y todos hemos sido dotados de dones o talentos desde nuestro nacimiento.  Estas habilidades serían los dones obtenidos naturalmente.  Ejemplo, el don para la música, el teatro, el  hacer negocios, etc., estos no dependen de nuestra relación personal con el Espíritu Santo.

En cambio, al revisar la palabra don espiritual, en el griego "don" significa "carisma": es gracia, una facultad milagrosa, o un favor espiritual.  Es algo que el creyente no merece ni puede obtener por fuerza propia.  Cuando nosotros venimos a Jesús, ponemos a disposición de otros los dones que Dios nos ha dado.

“Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros. De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría…” Romanos 12.4-8

•    Dar profecía (palabra profética, de las Escrituras)
•    Servir o hacer favores a otros   
•    Enseñar                
•    Exhortar, consolar o alentar           
•    Dar, repartir a otros bienes        
•    Presidir o dirigir ovejas           
•    Hacer misericordia con angustiados   

A estos 7 dones se les denomina también, dones “operacionales o motivacionales”, porque operan o motivan en la vida del creyente.
Como podemos observar, todos estos dones son para el beneficio del prójimo.  Entonces, los dones espirituales son habilidades especiales dadas por Cristo a través del dulce Espíritu Santo, para servirle y establecer Su Reino, nos habilita espiritualmente para realizar Su obra y ministrar al cuerpo de Cristo.

En el capítulo 12 de la 1ra. Carta a los Corintios, Pablo nos habla acerca de la importancia de los dones espirituales y explica que hay diversidad de dones pero que el Espíritu es el mismo, repartiendo a cada uno en particular como él quiere, siendo la manifestación de estos dones para provecho y edificación de la Iglesia. “Así también vosotros; pues que anheláis dones espirituales, procurad abundar en ellos para edificación de la iglesia…”  1 Corintios 14.12

Los “dones espirituales” que se mencionan aquí son tambien son dones dados por gracia,  por medio de los cuales el creyente recibe el poder y la capacidad para servicio y edificación de la iglesia entre los cuales tenemos: Palabra de sabiduría (palabra de consejo, da dirección, motivación y exhortación de Dios), palabra de ciencia (revelación sobrenatural sobre verdades que no se conocen, Dios revela cosas, personas, lugares, etc.), palabra fe (cree en lo imposible y provoca fe en otros), dones de sanidades (curación de enfermedades y restauración de la salud), el hacer milagros (poder sobrenatural para realizar acciones milagrosas), dar profecía (comunicar un mensaje de Dios), discernimiento de espíritus (discernir, conocer y diferenciar el corazón y comportamiento humano, espiritual); diversos géneros de lenguas (habla un idioma jamás aprendido); e interpretación de lenguas (explica y entiende las diferentes lenguas).

Pablo también instruye que se haga todo decentemente y con orden (1 Cor. 14.40) y Pedro nos insta en la Palabra a hacerlo todo para que Dios sea glorificado.  1 Pedro 4:10-11 “Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. Si alguno habla, hable conforme a las palabras de Dios; si alguno ministra, ministre conforme al poder que Dios da, para que en todo sea Dios glorificado por Jesucristo, a quien pertenecen la gloria y el imperio por los siglos de los siglos. Amén..”

Y por último tenemos los dones ministeriales que se mencionan en Efesios 4:11 y 12:  “Y él mismo constituyó a unos,  apóstoles;  a otros,  profetas;  a otros,  evangelistas;  a otros,  pastores y maestros,  a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio,  para la edificación del cuerpo de Cristo.

La diferencia entre los dones naturales y espirituales radica en la intervención del Espíritu Santo para ejecutarlos, además que su propósito es para glorificar a Dios, edificar a la Iglesia y atraer a inconversos a la presencia de Dios.

Si tú eres creyente, te exhorto a que indagues los dones espirituales Dios te ha dado  para así glorificar a Dios y ponerlos al servicio del prójimo y ten siempre presente que el que regala todos los dones es el mismo Espíritu, el mismo Dios.

“Toda buena dádiva y todo don perfecto desciende de lo alto,  del Padre de las luces,  en el cual no hay mudanza,  ni sombra de variación”. Santiago 1:17.






 

 
 
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