¿Que hago para no sentirme deprimida, y elevar mi autoestima?

El desánimo no nos permite ver mas allá de las circunstancias adversas que nos están afectando y en consecuencia no buscamos donde debemos buscar la respuesta: solamente en Jesucristo nuestro Señor

Todo hemos estado tristes o desanimados alguna vez en nuestras vidas, pero la depresión no es una tristeza normal, es algo más que eso.

Experimentar tristeza cuando algo va mal, se ha sufrido una pérdida o tenemos un problema grave, es un sentimiento natural e incluso a veces retador para adaptarnos a la situación y poder seguir adelante; pero la depresión es algo más profundo y duradero que afecta en gran manera el diario vivir de la persona que la padece.

La depresión es un estado emocional crítico del ser humano que afecta los sentimientos, pensamientos y actitudes, en el que se encuentra insatisfecho con la vida, consigo mismo y con todo lo que le rodea sin encontrar una respuesta a lo que le sucede, lo cual lo conduce a sentimientos de inferioridad, culpabilidad, impotencia, desesperación y ansiedad entre otros.

Sin embargo, no hay nadie que no haya pasado por algún estado depresivo en su vida ya sea leve o intenso, nadie está libre, ser cristianos no nos excluye pero si nos da la salida y la victoria sobre la depresión.

Identifica las causas:

En ocasiones el origen puede ser físico, así que lo primero que hay que hacerse es un examen médico para descartar o confirmar que esa pueda ser la causa de la depresión.

A veces es fácil detectar que es lo que nos está causando la depresión, sobre todo si son hechos concretos o adversidades, como la pérdida de un ser querido, una separación o divorcio, la pérdida de trabajo, problemas familiares etc.

Otra de las causas es cuando nos fijamos metas más altas de nuestras capacidades o posibilidades lo cual provoca un estado de frustración y de fracaso lo cual puede generar depresión.  Esto puede suceder en todas las áreas de nuestra vida tanto personal, como profesional, en el matrimonio, en el hogar, con los hijos, ministerial, social, etc.  Ocurre cuando hemos fijado metas fuera de la realidad, a nuestra manera, a la manera y los parámetros del mundo y no a la manera de Dios.

En Romanos12:3 el apóstol Pablo nos dice: “Digo,  pues,  por la gracia que me es dada,  a cada cual que está entre vosotros,  que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener,  sino que piense de sí con cordura,  conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.”

La depresión también puede tener un origen espiritual y ser causada por un pecado no resuelto, o debilidad en las obras de carne como dice Gálatas 5:19-21 “Y manifiestas son las obras de la carne, que son: adulterio, fornicación, inmundicia, lascivia, idolatría,  hechicerías,  enemistades,  pleitos,  celos,  iras,  contiendas,  disensiones,  herejías, envidias,  homicidios,  borracheras,  orgías,  y cosas semejantes a estas;  acerca de las cuales os amonesto,  como ya os lo he dicho antes,  que los que practican tales cosas no heredarán el reino de Dios.

La depresión en sí no es pecado, sino en algunos casos, una consecuencia del mismo.  Ya sea por desobediencia espiritual, por altivez, orgullo o por debilidades que han abierto puertas al mismo.

Ya sea de origen espiritual o emocional la causa de la depresión, la consecuencia espiritual de ambas casi siempre tiende a ser la misma: apartarnos de Dios. ¿Por qué? Porque posiblemente el sentimiento que uno tiene es de que Dios nos ha abandonado o que nos ha rechazado. O porque sentimos vergüenza o culpa por nuestras debilidades y pecados.

Y, ¿sabes que es lo más tremendo de esto? Que eso es exactamente lo que Satanás quiere, desalentarnos de tal forma que nuestra fe en el amor y la misericordia de Dios se desvanezca.

El desánimo no nos permite ver mas allá de las circunstancias adversas que nos están afectando y en consecuencia no buscamos donde debemos buscar la respuesta: solamente en Jesucristo nuestro Señor.

¿Cuando buscar ayuda?

No tengas temor o vergüenza y no dudemos en buscar ayuda de un Pastor o consejero cristiano que te pueda ayudar, no trates de resolverlo sola, sobre todo si se presenta alguno o varios de los siguientes aspectos:

    * Cuando no encontramos la causa y nuestra voluntad falla para buscar a Dios y cambiar nuestra actitud.
    * Cuando existe desinterés completo por cumplir con nuestras responsabilidades.
    * Si tenemos pensamientos suicidas.
    * En caso de intento agresión física hacia otras personas
    * Si ya se ha vivido antes un estado de depresión.
    * Cuando no puedes dormir o duermes demasiado.
    * Si no tienes hambre o estás comiendo compulsivamente.
    * Te encierras y no deseas ningún tipo de relación social.
    * Cuando esta situación está afectando y lastimando a tu familia o gente cercana.
    * Cuando ya ha pasado mucho tiempo en ese estado (meses, un año)

¿Cómo evitar o vencer la depresión?

Entrégale todo a Dios

Una vez identificado el problema y los efectos que te está causando lo primero que debes hacer es rendir tu vida nuevamente al Señor, Reconoce que lo único que te puede ayudar a ser salir de esta situación es el poder y la misericordia de Dios juntamente con tu decisión y voluntad de ser libre de esa depresión.

“El que encubre sus pecados no prosperará Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia.; “Proverbios 28:13

“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.” 1Juan 1:9

Cambia tu mente

Un cambio de pensamiento implica un cambio de actitud así, pensamientos positivos generan actitudes positivas.

“Por lo demás,  hermanos,  todo lo que es verdadero,  todo lo honesto,  todo lo justo,  todo lo puro,  todo lo amable,  todo lo que es de buen nombre;  si hay virtud alguna,  si algo digno de alabanza,  en esto pensad”   Filipenses 4:8

“Porque ¿quién conoció la mente del Señor?  ¿Quién le instruirá?  Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.”  1 Corintios 2:16

Alaba y agradece

Alaba a Dios en medio de la adversidad y agradece todas las bendiciones lo que haz recibido toda tu vida.

“Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios. El es quien perdona todas tus iniquidades, El que sana todas tus dolencias El que rescata del hoyo tu vida,”

Salmo 103:2-4

Clama y pide ayuda

El lo ha dicho, clama a mi y yo te responderé así que hazlo con fe y el hará la obra.

“Guárdame, oh Dios, porque en ti he confiado alma mía, dijiste a Jehová:

 Tú eres mi Señor; No hay para mí bien fuera de ti”. Salmo 16:1:2

“Oye, oh Jehová, mi voz con que a ti clamo; Ten misericordia de mí, y respóndeme.

Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro.  Tu rostro buscaré, oh Jehová;” Salmo 27:7-8

Pide sabiduría, conocimiento y la guianza del Espíritu Santo para obrar de acuerdo a la voluntad de Dios.

Busca su Presencia y confía en El

Piensa siempre que El te ama.  Que el amor de Dios no sea solamente un concepto en tu vida, El quiere que realicemos cuanto nos ama y que podamos experimentar su amor en toda su plenitud como dice Pablo en Efesios 3:16 : “para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones,  a fin de que,  arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura,  la longitud,  la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo,  que excede a todo conocimiento,  para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.”

Acéptate a ti misma

Aprende a vivir y a tratar por medio del Espíritu Santo con tus puntos débiles y a fortalecer tus dones y habilidades.  No te compares ni trates de imitar a otros.   Se tu misma porque a ti es a quien Dios ama y tiene un propósito específico para tu vida.  Solo tú puedes ser la número uno y cumplir los propósitos que Dios tiene para ti.  Tú no puedes cumplir los de otros ni los demás los tuyos.  Tú eres única.

Si estás convencida del inmenso amor de Dios por ti, nada te separará de El y esta será la fuerza que te ayudará a vencer todos esos pensamientos negativos en tu vida porque es quien te justifica y quien intercede por ti delante del Padre.

“¿Quién acusará a los escogidos de Dios?  Dios es el que justifica.

¿Quién es el que condenará?  Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.

¿Quién nos separará del amor de Cristo?  ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada?”  Romanos 8:33-35

 Así que te puedo asegurar que si dedicas con constancia tiempo a la oración y al estudio de la Palabra, difícilmente habrá un estado depresivo o de desánimo que pueda tomar control sobre tu vida. Como dice Romanos 8:37: Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó y con Cristo ¡todo es posible!

Participa: