Los hombres poderosos de David

Dios fue el que fundó el trabajo en equipo. Si lees este verso, vas a poder entender la importancia de por qué lo necesitamos en nuestras iglesias

Los hombres poderosos de David

Yo también solía jugar muchos deportes, futbol americano y béisbol, era el lanzador. Además, solía boxear. Jugaba para ganar. También les quiero compartir que tengo un nuevo libro que recién acaba de salir, y estoy emocionado que además lo publicaron en español. Se titula: “No dejes a Dios atrás”. Si has escuchado de Marylyn Hikings, también hay algo ahí.

Eclesiastés
Quiero hablarte de la importancia del trabajo de equipo. Quiero decirte que David ese guerrero poderoso tenía un equipo poderoso también. No tenía idea de lo que él había predicado, pero Dios me indicó predicar de David y sus valientes.

¿Cuáles son las probabilidades proféticas de que lo que predicó el ahora yo lo predique? Es dado que el espíritu de Dios busca derramar su unción. Algunos están afrontando obstáculos en sus ministerios, pero ¿cuántos creen que van a recibir una impartición que provocará un rompimiento poderoso? Algunos han perdido líderes y el levantar otro equipo ha sido difícil, pero creo que después de esta semana, van a ver cambios.

Eclesiastés 4:7
Yo me volví otra vez, y vi vanidad debajo del sol.

Esto nos va a ayudar en gran manera. Quiero que nos enfoquemos en esto: Salomón empieza a meditar en lo que él considera vanidad, y nos explica en el verso 8 Está un hombre solo y sin sucesor, que no tiene hijo ni hermano; pero nunca cesa de trabajar, ni sus ojos se sacian de sus riquezas, ni se pregunta: ¿Para quién trabajo yo, y defraudo mi alma del bien? También esto es vanidad, y duro trabajo. Está un hombre solo y sin sucesor. Si te das cuenta, el diablo lo que busca es situarnos en un lugar de aislamiento, desea convertirnos en gente que microorganice todo, pero es imposible hacerlo solo, requiere del trabajo en equipo. Continúa en el verso 9 y dice que mejores son dos que uno, porque tienen mejor paga por su trabajo. Porque si uno cayere, el otro lo levantará; razón por la que necesitamos a otros en tu vida. Verso 12 Si uno prevalece contra uno, todos le resistirán, y cordón de tres dobleces no se rompe. No se puede ser un buen pastor, sin tener un buen equipo. Dios claramente entendía el concepto de trabajo en equipo. Cuando creó a Adán dijo: “No es bueno que el hombre esté solo”. Quiero animarte a que si eres un esposo o esposa trabajando juntos en un negocio o ministerio, que se propongan hacerlo siempre en equipo.

I Cor. 12:28
Y a unos puso Dios en la iglesia, primeramente apóstoles, luego profetas, lo tercero maestros,  luego los que hacen milagros, después los que sanan, los que ayudan, los que administran, los que tienen don de lenguas.

Dios fue el que fundó el trabajo en equipo. Si lees este verso, vas a poder entender la importancia de por qué lo necesitamos en nuestras iglesias. Después de esos milagros, los que sanan, los que administran, los que tienen don de lenguas. Ninguna visión logrará el éxito sin un equipo adecuado.

Hechos 6
Quiero que veas que la primera crisis que atravesó la iglesia fue la falta de un trabajo en equipo. La Biblia inicia hablando de la iglesia en Jerusalén, y a mucha gente le gusta permanecer en lo que denomino “la mentalidad de la iglesia de Jerusalén. Anhelamos el mover del Espíritu Santo, no hay nada malo con eso, pero fue basado en la revelación de la venida del Espíritu Santo. En realidad, no involucraba demasiado discipulado, equipamiento de la gente. De hecho, que al leer el libro de los Hechos, da la apariencia que el ministerio de Jesús no fue muy exitoso. Las multitudes seguían a Cristo, y 500 debieron haber resucitado; sin embargo, había sólo 120 en el aposento alto. Fue el fundamento del equipo de trabajo de Dios. Estaban recibiendo de todo corazón el Espíritu Santo. Sin embargo, muchos ministerios pueden estancarse ahí. Pero algo ocurrió después del derramamiento del Espíritu Santo inicial. Dice en el verso 1 que hubo murmuración de unos contra otros en relación a que las viudas eran desatendidas en la distribución diaria. Si habían recibido la llenura del Espíritu Santo, pero aún así había problemas aún no cubiertos por la iglesia. Verso 2 Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas.

Pastor y empresario, siempre vas a entablar ciertas crisis hasta que no te propongas tener un equipo a tu lado.

Hechos 11
Comenzamos a ver que empezaban a comprender el poder que hay en un equipo. Hoy en día hay tantos ministerios que buscan hacerlo a solas, pero mi corazón está en que rehúso ser como Eliseo. ¿Cuántos saben que él murió con la unción en sus huesos? Jamás debes ser enterrado con tu unción y tu talento, los cementerios están repletos de visiones y sueños nunca cumplidos. Imagina cuántas unciones y sueños aún continuarían con vida si hubieran levantado un sucesor.

Después fue Bernabé con Pablo. Todo empieza a cambiar, no bastaba con recibir la presencia. Se daban cuenta que la gente debía ser entrenada para hacer la obra en el ministerio. Puedes observar en el verso 26 de Hechos 11, que fueron llamados por primera vez “cristianos” en Antioquia. A veces pensamos que el poder andar en el Espíritu Santo,  nos hace llamarnos “cristianos” solamente; en el caso de ellos, no fue sino hasta que aprendieron a trabajar en equipo. El verdadero cristianismo tiene que ver con un trabajo de todo el cuerpo, Cristo es la cabeza.

En Hechos 12:25 se dieron cuenta que para ser exitosos, había que levantar equipos. Y Bernabé y Saulo cumpliendo con su servicio… O sea que tenemos un apóstol, profeta y un mentor. ¿Cuántos entienden que hay poder en el trabajo en equipo? Siempre es importante tener a un aprendiz, un alumno para poder formar un equipo. También entendemos que el diablo también entendía el poder de un equipo, estaban teniendo demasiado éxito. Hechos 13:2 Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Algo sumamente poderoso es cuando tenemos la oportunidad de trabajar en equipo para soltar la unción. Pablo solía viajar con alguien conocido como Silas. Pablo era apóstol y Silas profeta. También llevaba consigo un aprendiz joven conocido como Timoteo. Porque se dieron cuenta que para tener un verdadero éxito y alcanzar un máximo potencial, era necesario tener un equipo. El Verso 49 nos muestra todo lo que puede ser realizado por un equipo. Observe lo que ocurrió, el diablo le temía a ese trabajo en equipo y comenzó a dividirlos. En el verso 51, se sacuden el polvo y siguen adelante.

Hechos 13:47
Porque así nos ha mandado el Señor, diciendo: Te he puesto para luz de los gentiles, A fin de que seas para salvación hasta lo último de la tierra.

Hay algo que me molesta. ¿A cuántos les gusta leer de los pastores de la iglesia? Hubo una falta de trabajo en equipo, por eso es que el avivamiento comenzó a menguar. Una de las cosas más tristes es cuando un general de la fe pasa a la presencia de Dios y te preguntas, quién sobre la tierra ahora tiene ese manto. Hay demasiado en la tierra que se adueña de lo que tiene. Le pregunté: ¿Puedes orar por mí? Quiero aprender a fluir de esa manera y observa su respuesta: “Tienes que aprender solo, como yo lo hice. Entiendo que cada uno tiene que pagar el precio, pero también entiendo que cuando él pasó a la presencia, no hubo nadie que siguiera. Jesús envió a sus discípulos de dos en dos. Hechos 14:21-22. Y después de anunciar el evangelio a aquella ciudad y de hacer muchos discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquía, confirmando los ánimos de los discípulos, exhortándoles a que permaneciesen en la fe, y diciéndoles: Es necesario que a través de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios.
El trabajo en equipo siempre suele animar a los demás. ¿Cuántos han jugado algún deporte? Estábamos peleando para poder obtener el balón. Y decíamos: “No podemos hacer eso”, pero en ese momento, alguien se paraba en el grupo y decía: “Sí lo podemos lograr”. Esas palabras solían inyectarnos para batallar hasta vencer.

Hechos 16:5. Así que las iglesias eran confirmadas en la fe, y aumentaban en número cada día. El trabajo en equipo siempre ayuda a la iglesia a crecer. Recuerdo que cuando estaba en mi ciudad para hacer crecer la iglesia, me di cuenta que algo estaba mal. El Señor me habló que necesitaba levantar un equipo y conforme empecé a derramar en otros y formar un equipo, la iglesia empezó a crecer. La clave para que tengas éxito es derramar tu vida en otros.

Hechos 16:9-10 Y se le mostró a Pablo una visión de noche: un varón macedonio estaba en pie, rogándole y diciendo: Pasa a Macedonia y ayúdanos. Cuando vio la visión, en seguida procuramos partir para Macedonia, dando por cierto que Dios nos llamaba para que les anunciásemos el evangelio.
El trabajo en equipo siempre va a lograr su objetivo, siempre derrota toda artimaña del diablo. Recuerdo una historia de un pastor en EEUU, el Señor  ya le había dicho a la iglesia que era necesario que intercediera por su pastor, pero la gente no lo hizo. Finalmente,  le dio un derrame al pastor y quedó en estado de vegetal. Solían entrarlo, colocarlo en primera fila y todos lo veían en ese estado. Y alguien se puso de pie a decir Dios: “Qué mal está mal, ¿qué le pasa a nuestro pastor?”. Y el Espíritu de Dios le empezó a revelar que si se disponía a levantar un equipo para interceder, El lo levantaría de ahí. Empezaron a levantarse como equipo, a orar sin parar y rompiendo todo poder del enemigo. Después de 30 días, de nuevo traían al pastor, y empezaron a arrepentirse de corazón por no trabajar en equipo, y justo ahí mismo, en medio de un servicio, Dios sanó a ese pastor. El trabajo en equipo es tan indispensable para realizar la obra de Dios.

I Crónicas 12.. Quiero que comprendas el conocimiento tan claro que tenía David del trabajo en equipo. Recuerdo que cuando jugaba en un equipo deportivo, éramos tan flacos que parecíamos pollos, pero teníamos algo que siempre causaba que ganáramos cada encuentro. Regresábamos de nuevo al salón chorreados en sangre. Teníamos una actitud imparable, no importa cuán grande eran, salimos para ganar. Tu actitud siempre determinará tu resultado. En vez de frustrarte con tu ministerio, empieza con otro equipo. Desarrolla una actitud que no importa qué pase, aquí estamos para vencer. No importa cuando dolido estés, las posibilidades en tu contra, haz algo que cause que tu adrenalina empiece a levantase. Mira entre tu gente aquellos que estén dispuestos a unirse contigo. En el verso 1 Estos son los que vinieron a David en Siclag, estando él aún encerrado por causa de Saúl hijo de Cis, y eran de los valientes que le ayudaron en la guerra. Hicieron a un lado todo y dijeron “estamos para servirte”. Muchas veces el problema es que todos quieren llevar la batuta. Tienes que conocer bien tu equipo. Los valientes de David estaban tan bien equipados que podían lanzar con la derecha y la izquierda. Sin importar la necesidad, siempre estaban preparados para suplirla. Cuando llegaron con David, les preguntó: “¿Estás por tus propios deseos o para ayudarme? Porque para poder tener un equipo exitoso no se puede con el ego de cada uno, tienen que unificarse. Verso 8, También de los de Gad huyeron y fueron a David, al lugar fuerte en el desierto, hombres de guerra muy valientes para pelear, diestros con escudo y pavés; sus rostros eran como rostros de leones, y eran ligeros como las gacelas sobre las montañas. Acerca de sus valientes, se separaron para David. No eran independientes, no trataban de hacer las cosas a solos. Reconocían al entrenador y decían: “Estamos aquí para servirte”.

Hay un secreto para que tu negocio o ministerio sea exitoso, es disponerte a apoyar el de otro. Levanta la visión de otro, y Dios se asegurará que se cumpla la tuya. Todos estaban preparados para la guerra. Si queremos trabajar en equipo, no podemos arrastrar a los demás. Cuando jugábamos fútbol americano, teníamos el salón de pesas, y no les agradaban los que entraban ahí y nunca hacían ejercicio. Para ser exitosos, todos tenían que estar esforzándose juntos. En el verso 17  podemos ver una clave para el trabajo en equipo efectivo. Y David salió a ellos, y les habló diciendo: Si habéis venido a mí para paz y para ayudarme, mi corazón será unido con vosotros; mas si es para entregarme a mis enemigos, sin haber iniquidad en mis manos, véalo el Dios de nuestros padres, y lo demande. Una de las razones principales por la que la gente suele traicionarnos, y es porque tienen intenciones propias y personales, así que David le hace la pregunta a los que anhelaban ser parte de su equipo: ¿Están aquí para traicionarme o para ayudarme? Tuve en una ocasión un varón que vino a mi iglesia, tenía un don magistral inaudito, finalmente, lo hice a un lado y le dije: ¿Eres Judas? Porque me das la impresión que te fascina que la gente te celebre, pero no te gusta trabajar en equipo. Cada vez que vienes, no apoyas la visión de la casa. En el verso 17, le dicen que no están ahí para traicionarlo, sino para trabajar en equipo. Y en el momento que respondieron eso, en el verso 18, el Espíritu de Dios comenzó a descender y equiparlos. Todos estos hombres de guerra están dispuestos para guerrear. Ahora hay dos jugadores tratando de jugar otras posiciones. Para que el trabajo sea efectivo, cada quien debe conocer su lugar, su papel y permanecer en él. No están compitiendo entre sí mismos. Es buena, pero no al precio de enaltecerte con orgullo para que te descarriles de la visión. En 2 Samuel 23, La Biblia muestra características principales de estos valientes. ¿Qué necesitas como líder, empresario? Creo que podemos aprender claves muy importantes. ¿Cuántos han oído de Bred Father? ¿Sabes qué es lo que convierte a este jugador tan poderoso? El puede tener a varios gigantes detrás de él, y  pelea hasta el final, lo que lo ha convertido en uno de los jugadores mas reconocidos. Tiene una mentalidad sin reservas, ni excusas, voy a dar mi 100% sin parar. Levantó su espada matando a 800 hombres del enemigo en una ocasión. Un hombre contra 800. A veces te sientes como el más pequeño de tu ciudad, tal vez ves el tamaño de tu ciudad y de tu iglesia, pero no ves la forma de ser efectivo. Ves tu empresa y no ves el modo de ser exitoso. Podemos aprender de este jugador, que aunque las probabilidades vayan en tu contra, si te aferras a las promesas que te dio, si nunca sueltas ese deseo que él plantó en tu corazón. Si te aferras a ese deseo de ser exitoso, valiente, no importa los enemigos ni las probabilidades, vas a vencer. Recuerdo cuando a penas empezaba a predicar, el diablo solía susurrarme en el oído: “No sirves para nada”. Pero me di cuenta que tenía que batallar contra algo que había sido declarado sobre mi vida. Había dado un discurso cuando tenía 13 años, estaba muy nervioso, y podía escuchar a la gente reírse porque estaba sudando. Mi maestro me dijo: Jamás te vayas a dedicar a dar conferencias, porque no sirves para ello. Pero yo era un hombre con un sueño.

Veinte años atrás, alguien me llamó y me dijo: “Hay un llamamiento fuerte de Dios sobre tu vida”. El te ha llamado para que le hables a muchos. En ese momento, podía escuchar al enemigo. Empecé a recordar aquella experiencia de mi infancia. No tenía éxito en el ministerio, e inicié a trabajar en una gasolinera, parecía que ese sueño jamás se realizaría. Pero me di cuenta que estaba buscando estar en un ministerio ajeno a un equipo, no tenía una cobertura, una iglesia a la cual conectar mi corazón. Y una vez tomé los ingredientes para formar un equipo, la visión me empezó a cambiar.

Eleazar fue uno que desafió a los filisteos. Verso 10 hirió a los filisteos hasta que su mano se cansó, se aferró a la visión, al manual de juego hasta que el Señor trajera la victoria a como diera lugar. ¿Qué hará exitosa tu empresa? Es cuando buscas cumplir ese sueño, ese deseo. Vuelve a escuchar esas escrituras de nuevo y sin importar por qué, nunca te rindas. Cuando acababa de fundar mi iglesia, diez anos atrás, todo el infierno se puso en mi contra, el diablo trató de sacarme de esa ciudad. Yo dije “ni siquiera he empezado, y ya nos quieren sacar”. Me dijeron: “No queremos que tengas una iglesia acá”. Yo le pregunté a Dios qué pasaba, y él me dijo que no ganaría esa batalla solo, que reuniera a la gente que tenía conmigo y pelearon. Nos reunimos y oramos hasta que Dios rompiera con eso. Es un reconocido a nivel nacional, yo era una iglesia insignificante, empezaron a decir que era una secta, pero me di cuenta de por qué él atacaría una iglesia tan pequeña; me di cuenta que buscaba aplastar al pequeño equipo de valientes que Dios estaba levantando. Ese cazador vino detrás de mí, Dios con su unción profética lo asustó tanto que no se metió conmigo. En esa temporada hubo una persona que me denominó un falso profeta y a los 35 años murió de la nada. En otra oportunidad, me arrestaron, me llevaron a un saloncito y me prohibieron volar en alguna aerolínea. Habían escuchado de cosas que había profetizado y me colocaron en la lista de terroristas. Me dijeron que una vez mi nombre apareciera en esa lista, nunca  se borraría. Pero eso no es cierto. Como Eleazar, me aferré a la promesa que tenía, me uní con mi equipo, oraron sin cesar hasta romper con eso. Me llamaron de Washington y me dijeron: “Su nombre fue borrado de esa lista”. Tal vez quieras tirar la toalla, pero no la tires! Dice que El estaba ahí en un pequeño terreno. La otra gente huyó y lo dejó tirado. A pesar que los demás huyeron, El permaneció hasta que Dios le trajo la victoria. Sólo porque los demás ya no aguantan la presión, no significa que te tenga que afectar a ti. Todos podemos ser mejor.

Estaba platicando con el pastor hace un momento, nunca había visto el terreno en donde están construyendo el nuevo templo, y pude ver las columnas. El Espíritu Santo me dijo que hay un enlace entre esas columnas y este congreso, es la clave para subir a otro nivel en tu ministerio. Verso 20, Así que viniendo él a Siclag, se pasaron a él de los de Manasés, Adnas, Jozabad, Jediaiel, Micael, Jozabad, Eliú y Ziletai, príncipes de millares de los de Manasés. Benaya dice que destrozó a dos leones de Moab, el mismo descendió y mató a un león en medio de un pozo cuando estaba nevando. ¿Qué nos dice esto? ¿Cuántos saben que esto nos dice que las circunstancias tal vez no sean las más propicias? A veces, la gente quiere todo fácil. De donde yo vengo nieva mucho, hace frío y todo es más difícil. Podemos aprender de Benaya, que cuando las cosas se ponen difíciles, ahí es donde debes seguir peleando, no importa cuántos golpes, cuántas veces te noqueen. Cuando a Rocky lo estaban golpeando decía: “Venite, pues, pegame”. Entre más le pegaban, mayor actitud desarrollaban. Y algo lo levantaba dentro de él. Mientras más lo golpeaban, más determinado estaba él. Hay otra clave que él entendía. ¿Recuerdan cuando empezaba a pelear? Clamaba por alguien, por su compañero de equipo. ¿Cuántos saben que pueden lograrlo? Quiero pedir por un espíritu de valentía y denuedo. Profetizo por el espíritu del Dios viviente que una nueva valentía te empiece a llenar. Estoy diciendo que hay una unción del Espíritu Santo sobre ti, un espíritu de guerra, la valentía del Espíritu Santo te levantará.

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