La intercesión I

Interceder es la acción de una persona que toma el lugar de otra, o se pone en su lugar para suplicar o defender el caso de ésta, guiado sólo por el amor y la misericordia

La intercesión I

La intercesión es la forma más profunda, amorosa y poderosa de orar conforme a la Palabra de Dios y es una obligación fundamental de todo cristiano.  La oración intercesora verdadera tiene que ser dirigida e inspirada por el Espíritu Santo.

Muchas veces se confunde interceder con orar; la diferencia es que la intercesión siempre es a favor de otro y la oración a favor nuestro.  Para tener una mayor claridad sobre qué significa interceder y cual es la oración que hay en la Biblia:

Cómo reconocer la diferencia entre orar e interceder?

Ejemplos a continuación:

LA ORACIÓN DE FE: es la oración de petición, la oración que cambia las cosas (Mateo 21:22; Marcos 11:24)  Tiene que estar basada en la Voluntad de Dios revelada en Su Palabra, nunca contiene un “si”, condicionante.

LA ORACIÓN DE CONSAGRACIÓN: para consagración y dedicación de nuestra vida al servicio de Dios; para hacer “conforme a Su Voluntad”.  (Lucas 22:42)

LA ORACIÓN DE ENTREGA: entregándole a Dios todos nuestros afanes.  (1ra. Pedro 5:7)

ORACIÓN DE ADORACIÓN: alabando y bendiciendo a Dios.  (Lucas 24:52-53)

LA ORACIÓN DE ACUERDO: dos puestos de acuerdo sobre la tierra.  (Mateo 18:19-20)

LA ORACIÓN EN EL ESPIRITU: orando en lenguas. (1era Corintios 14:14-15)

LA ORACIÓN EN UNIDAD: como oraban los Apóstoles. (Hechos 4:24 y 31)

El no conocer la diferencia entre estas formas de oración es un error que cometemos inconscientemente y que muchas veces hace que nuestra oración no funcione porque estamos usando la manera equivocada.  Dios es un Dios de orden, no de confusión (1a Corintios 14:33) y aún para esto nos da en la Biblia reglas de cómo orar, qué forma de oración usar, en qué Palabra suya respaldarnos.  En el libro de Santiago nos lo dice:” Pedís y no recibís, porque pedís mal...” (Santiago 4:3)

Por ejemplo, una equivocación frecuente es pensar que todas las oraciones deben de terminar con “si es tu Voluntad”.  Es cierto que Jesús así dijo, pero fue únicamente en una ocasión, en la Oración del Huerto cuando oró la oración de Consagración.  Pero cuando oramos por sanidad usando la Oración de Fe, si terminamos pidiendo que el enfermo sane diciendo “si es Tu Voluntad”, estamos dudando de SU VOLUNTAD QUE FUE Y ES QUE ASI SEA DESDE QUE POR SU LLAGA FUIMOS CURADOS, HACE DOS MIL AÑOS.  Esa confusión impide que efecto de la oración suceda.  Si oramos la oración de Fe, haciéndola Vida en ese momento para el enfermo, debemos ordenar “sanidad en el nombre de Jesús que por su llaga fuimos curados... (Isaías 53:5)

Tenemos autoridad para hacerlo (Marcos 16:17,18; Santiago 5:14-16; Mateo 10:8) y la Palabra de Dios es fiel (Marcos 13:31; Números 23:19).  Ejerzámosla orando conforme a Su Palabra, porque Su Palabra es la que tiene poder.

La oración de intercesión es permanente día y noche y no debe de cesar hasta alcanzar su objetivo, llegando a cualquier profundidad para que sea contestada.

La oración de intercesión es cuando se sufre por otros al orar, tal como si fuera uno mismo.  Es una batalla terrible contra los poderes de las tinieblas para destruir sus fortalezas y arrebatarle a los que tiene como esclavos.

La oración de intercesión es una oración intensa, profunda que no desiste hasta sentir la victoria de parte de Dios. 

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