La identidad de la Mujer

Todas fuimos creadas con un propósito divino.

La identidad de la Mujer


Todas fuimos creadas con un propósito divino, en Génesis 2:18 dice: “No es bueno que el hombre este solo, le haré ayuda idónea para el”. Desde el inicio de la creación fuimos creadas para ser ayuda idónea es decir: ESPOSAS. Yo no encuentro ningún versículo en donde nos hable el Señor y nos diga “No es bueno que el hombre este solo, le haré una madre, o una profesional”.

Esto no quiere decir que no existan otros papeles que realizamos como el ser madres, profesionales, líderes, amigas y más, en los cuales nos hemos preparado y hemos puesto todo nuestro esfuerzo para hacerlo de la mejor manera posible.

Hoy quiero enfocarme en esta área especifica en  ser: Ayuda Idónea,  debemos de conocer nuestra función y realizarnos en la misma.  El  nos creó para asistir o auxiliar a nuestro esposo.

En Proverbios 19:13 dice: “Dolor es para el padre el hijo necio, y gotera continua las contiendas de la mujer”.

Debes de apartar de tu vida las contiendas. Quiero que tomes un tiempo y te imagines que estas en tu casa festejando el cumpleaños de tu esposo, desde muy temprano en la mañana te levantaste para tener listo todo lo necesario para los invitados y el cumpleañero, al finalizar la reunión, como sería lo normal, te sientes realmente extenuada y tu esposo te pide que le calientes el café pues el que le diste está frío ¿Cuál es tu reacción? Que le contestas?  O que gesto haces?

Y si te examinas mas profundamente pudo ser que, durante la reunión,  hayas atendido mejor a tu padre, tu hermano o a tus hijos que a tu mismo esposo.

Hay mujeres que se preparan con la comida y cocinan algo especial porque su papá no come lo que tienen preparado y eso no está mal, pero cuando llega el marido y dice: “No me gusta lo que hay”, ellas contestan “Solo eso hay de comida... come lo que puedas”, en vez de ofrecerle amablmente algo para suplir su necesidad.

Cuando las esposas se ven en estos pequeños casos, rápidamente se dan a la contienda con el esposo en vez de asistir su necesidad como ayuda idónea. Aprende a suplir esas pequeñas necesidades que sabes cuanto agradan a tu esposo, tales como el prepararles la maleta cuando sale de viaje, tener su comida caliente cuando ellos llegan a casa, mantener tu casa limpia y ordenada y atenderle siempre con mayor honor que a los demás.

Tu eres un regalo de Dios a su vida,  en Proverbios 19:14 dice “La casa y las riquezas son herencia de los padres; Mas de Jehová la mujer prudente”.

Dios te ha entregado a tu esposo como Su misma herencia. Vemos que como Padre buscó darle la mejor herencia a su hijo (tu esposo) y esa eres tú. Busca continuamente amar, atender y admirar a tu esposo y ten la plena seguridad que ahí encontraras tu identidad como esposa y podrás realizarte también en este papel.

Haz tu mejor esfuerzo, créeme, ¡vale la pena!

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