Despierto y aún estoy contigo
El Señor te anhela, más de lo que tú podrías anhelarlo en toda tu vida.
Introducción: El pastor Cash Luna comenta en su Libro En Honor al Espíritu Santo
que buscó desesperadamente la unción en reuniones de ministración. Incluso, sentía
frustración porque su esposa Sonia constantemente era llena del Espíritu Santo y él
no. Finalmente, recibió la unción una noche cuando se encontraban descansando en su
habitación. la sensación fue similar a ser cubierto por muchas colchas. El peso era tanto
que él y su esposa, literalmente se hundieron en la cama. Esto sucedió luego de ser
confrontado y demostrar que era capaz de tener fe en algo tan sencillo como comprarse
un par de zapatos. De esa forma, le comprobó al Señor que era fiel en lo poco y merecía
ser puesto en mucho. A partir de ese momento, la unción no le abandona. Incluso, pasa
noches enteras, hasta el amanecer, delante de Su presencia.
Presentación: La unción es para todos pero no todos se preparan para obtenerla. La
unción es para aquellos que buscan al Señor y la anhelan con todas sus fuerzas, por lo que
pacientemente están dispuestos a esperarla hasta obtenerla. Dios desea que tengamos
fe para que Su gloria se manifieste en nuestras vidas. Debemos buscarle, convencidos de
que es una persona que nos anhela y desea pasar tiempo con nosotros. Si bien es cierto
que Jesús pagó el precio por la gracia de nuestro Señor, también es cierto que no la dará a
quienes no la valoren. Aprende a valorarlo como persona si deseas Su unción.
1. Ten fe Juan 11:40
Dios confronta nuestra fe en la vida diaria para llevarnos a creerle por Su poder y gloria.
Sin fe para lo material, ¿cómo la tendrás para lo espiritual? Sin fe para lo pequeño, ¿cómo la
tendrás para lo grande? Con fe agradas a Dios. Demuestra que la tienes para todo cuanto
haces. Unción es la esencia del poder de Su Espíritu y se manifiesta según estés dispuesto
a creer.
2. Despierto y aún estoy contigo Salmo 139:17-18
La relación con Dios puede ser tan intensa como sea tu búsqueda de Él. Puedes pasar
noches enteras en Su presencia, incluso, amanecer disfrutándola. Busca a Dios como
persona, es decir, como alguien con quien se puede tener una relación íntima y personal.
Busca Su rostro, presencia y poder para que la unción llegue y permanezca en tu vida. Ser
ungido no es casualidad o suerte, es resultado de buscarle y encontrarle.
3. El Señor te anhela Santiago 4:5
Por más que anheles a Dios, Él siempre te anhelará más a ti. Su presencia se manifiesta
sin reservas. Su Espíritu, que ha hecho morar en nosotros, nos anhela celosamente
porque somos únicos y especiales para Él y desea que seamos de Su propiedad. No quiere
compartir tu amor con el mundo, ansía que le busques y apartes tiempo para estar a solas
y hablarte. Quiere mantenerse en comunión contigo.
Aplicación:
¿Cómo aplicarías este Principio en la relación con Dios, la familia, vida
personal-sentimental; en el trabajo, estudios, empresa?
Conclusión:
Cada miembro de tu familia debería respetar el tiempo a solas que pasan
con Dios. Acepta los desafíos de fe que Dios pone en tus estudios o trabajo, porque te
motivan a creer por lo espiritual. Procura una relación con Dios que permanezca y sea
más intensa cada día. Sentirás Su presencia sobre tu vida como resultado de una diligente,
sincera y apasionada búsqueda.






