¿Cómo no te dará Dios?

Si Dios ya te dio a su Hijo, no hay NADA que ahora no quiera darte. Sólo cree, pues la oración de fe es la que mueve a Dios.

¿Cómo no te dará Dios?

Voy a empezar a compartir fundamentos para una vida bajo la unción del Espíritu Santo.

No es lo mismo que la gloria de Dios te toque a que te visite todos los días. Si Dios te da unción, es para servir. La gente no está viviendo en fe, vive en temor. La motivación que los lleva a orar a muchos es el miedo, no oran ilusionados por una vida en la tierra, sino por un temor a morirse. La gente ora en negativo, y el hecho que le pidas a Dios, no quiere decir que El está escuchando y te dé lo que quieres.


Dios no contesta las oraciones de miedo, dice la Biblia: "La oración de fe sanará al enfermo".

Romanos 8:31-39. Di: “Nada me separará del amor de Dios en Cristo, porque Jesús es mi Señor”.

Nada te puede separar de El cuando El es tu Señor, porque El manda; ni lo alto, ni lo bajo, no hay cosa creada alguna, ni potestades, nada te separa del amor de Dios, porque Jesús es el Señor de tu vida.


Pero cuando Jesús no es el Señor de tu vida, hasta una cerveza te separa de El; te la tomaste a escondidas de tu pastor, no de tu Señor, es por eso que tienes miedo. Tenemos que aprender a orar con fe, no con miedo. Mi fortaleza está en Cristo Jesús. Yo tengo carne, usted tiene carne, todos tenemos tentaciones. Sólo que hay quienes Jesús es su Señor, porque nada ni nadie los separa de su amor. Cuando tú tienes la gracia del Señor, no estás pensando ni siquiera en caer, porque tú estás tomado de la mano del Señor.


Cinco preguntas hace Pablo. Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros? Dice la Biblia que tenemos enemigos, potestades, príncipes de la tinieblas. Esta pregunta desafía tu fe. No está diciendo que no haya alguien que esté contra ti, pero tú lees Romanos que dice "quién contra ti". No importa quién contra ti, porque Dios está contigo, porque no tienes que tener temor, porque el mismo diablo sabe que ya está vencido, porque si Dios conmigo, quién contra mí.

El es quien pelea por ti, entonces ¿quién contra ti? No es que no sufras ataques, la victoria la tienes ganada  con Cristo Jesús.


Segunda pregunta. ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? La Biblia dice que el diablo es el acusador de los hermanos de día y de noche. Mientras él llega a acusar, la intercesión de Jesús llega tan alta que Dios no escucha la acusación del diablo. ¿Dónde  está tu fe? ¿En negativo o en positivo? Si caes, te tienes que levantar, porque Dios ha prometido que nada ni nadie te puede arrebatar de la mano de Dios, porque no hay nadie que te pueda acusar.

¿Quién te condenará? Sí lo hay; Jesucristo dijo: "No teman al que puede matar el cuerpo, teman al que te puede mandar al infierno". El único que te puede condenar es Jesús, pero gracias a Dios, El murió para que no puedas ser condenado, porque Jesús sí puede mandar un alma al infierno, pero el diablo no, él sólo  hace el trabajo sucio.


¿Acaso no han leído que Jesús es nuestro abogado? habrá un juicio donde el Padre será el juez; el diablo, el acusador, y Jesús, nuestro defensor. El diablo dirá: "Este es culpable", y el juez le dice: "¿dónde está el acta? Pero cuando abra el maletín, no la encontrará. Entonces, a la par estará Jesús, el que se llevó esa acta y la clavó por nuestros pecados.


Una verdad es que has pecado, pero tan verdad es esa como que Jesús lo lavó en la cruz del calvario. Di: “¿Quién contra mí? ¿Quién me acusará? Soy libre, amén”.

Cuarta pregunta: ¿quién me separará? ¿Quién te puede separar del amor de tu Señor? No me digas que un cigarro; aplástalo, pero no después de fumar, sino antes. Eres una persona que está llena del amor de Dios, no puede ser que algo de eso te domine, el espíritu de dominio te lo da el Espíritu Santo, vive libre, vive feliz,  no vivas atado, vive sin miedo.


Algunos de ustedes no tiran el licor por tacaños, abra la tapa del baño y tírelo.

 

La quinta es clave para la fe. Si Dios te dio a su hijo,  ¿cómo no te va a dar lo demás?

 “Si Dios no   negó ni a su propio hijo, sino que lo entregó a la muerte por todos nosotros,  ¿cómo no habrá de darnos también juntamente con su hijo todas las cosas?”.

 La clave es que junto con Jesús, no te faltará nada.


Tal vez a ti no te interesa nada más, pero  ¿por qué a Jesús  sí le interesa darte más? Lo más feo del cristianismo es la falsa humildad. Dios te quiere dar todas las cosas, te voy hacer una pregunta: si dio a su único hijo y heredero, estando en su gloria se despojó de ello para morir en la cruz del calvario, ¿no nos dará juntamente con El todas las cosas?  Había una generación de personas que no eran capaces de creer que nos dará todas las cosas junto con El.

 

Si tú dieras a tu hijo, y yo llego un día y te pido la casa,  ¿qué harías? Si ya te dio al Hijo, también te puede dar la casa. Si ya te entregó al Hijo,  ¿qué no te pueda dar? A menos que haya algo que ame más que no te lo pueda dar.


El problema es no mantener la fe activa todos los días. Aun espiritualmente nos van a dar otro cuerpo, glorificado.  ¿Cuál es el problema que tienes en tu mente de no creerle por las demás cosas?

 

Tú no puedes decir: "que Dios me dé el hijo y que el diablo me dé el carro", porque el mismo que te dio al Hijo te quiere dar las demás cosas.


La enseñanza de prosperar es más espiritual de lo que usted cree, y es sólo para gente madura.   Di: “si ya me dio al Hijo, me puede dar todo, amén”.


Todo te lo puede dar. Primero tienes que recibir al hijo y tienes que entender que con El ya te lo dio todo.  ¿Qué padre entrega a su hijo ensangrentado, crucificado, y después no te quiere dar nada?


¿Cuántos están comprendiendo esta verdad? Pero si vives los días por vivirlos, se venga lo que venga,  eso no es vivir en fe.


Si ya Cristo fue entregado por ti, con El las demás cosas. Cuando tú tengas una pena, tienes que decirle al Señor: "dormiré en paz, porque si ya me entregaste al Hijo, no me faltará nada".  Cuando sientas que algo te hará falta, vuelve a la cruz y dile: "si ya me entregaste a tu Hijo, yo sé que me darás también lo que me hace falta".


El problema es que su fe no la tiene en la cruz, se glorían en cualquier cosa y no en la cruz. Cuando hace algo falta, yo ligero voy a la cruz, me imagino el sacrificio que Jesús hizo; si Dios entregó a su hijo, me puede dar cualquier cosa.


Por eso dice la Biblia: Si no escatimó ni a su propio hijo, no escatimará ningún gramo de oro, plata.


¿A cuántos de ustedes les gusta Jesús?  A mí me gusta Jesús, yo vivo en onda con El, y yo sé que es mi Señor.


Si te gusta Jesús, no entiendo por qué no te gustan las cosas de calidad. Si Jesús es calidad, no importa en qué casa vivas, cualquier cosa por fina que sea, el Señor te quiere dar más.

Si Dios te puso dentro lo que no tiene precio,  ¿por qué no te dará la unción? No hay nada en el universo que haya exaltado en lo sumo, sino a Jesús. Si te dieron lo más alto en el universo,  no te van a dar de ahí para abajo. "Si te di la vida,  ¿no te voy a dar la comida?" así enseñaba Jesús.


¿Dónde está tu fe?  ¿Dónde la tienes puesta?



Ahora lo que algunos me critican es mi fe. A lo que algunos se oponen es a aquello que a uno lo inspira a seguir adelante. En donde ha salido todo es en la fe. Yo no sé si usted cree que Jesús le puede dar todo, pero yo sí le creo.

 

¿Cuál es la mayor ganancia verdadera?  ¿La casa que obtuviste por fe, o la fe que hizo que tuvieras esa casa? ¿Qué es lo que llevas dentro? Deja que la fe haga algo dentro.
 

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