Escoge lo correcto

El Señor quiere darte sabiduría para que siempre te decidas por lo bueno y santo.

Escoge lo correcto

Escoger es algo natural y rutinario. Al levantarnos seleccionamos nuestra ropa, lo que desayunaremos y lo que haremos durante el día. Yo me tomo el tiempo para escoger mi corbata. Es algo sencillo pero para mí es una decisión que requiere atención. Tenemos tres decisiones muy importantes en la vida: a lo que nos dedicaremos, con quién viviremos y a dónde iremos después de nuestra existencia en la Tierra.

Isaías dice que Jesús aprendería a escoger entre lo bueno y lo malo a través de la comida1. Seguramente hubo momentos cuando escogió la mantequilla, pero luego se quedó con la miel, porque a seleccionar se aprende con la experiencia de tener varias opciones y tomar una. Ahora los jóvenes desean escoger con quien “quieren” vivir, pero no con quien “pueden” vivir. Quieren relacionarse con el más guapo o la más linda, quieren lucir a la pareja como si fuera un trofeo y luego descubren que no es la mejor elección porque son incompatibles de muchas formas. Desde pequeño, Jesús aprendió a escoger y nos enseña a hacerlo.  

Pablo nos cuenta que se encontraba en una encrucijada, definitivamente disfrutar de la presencia de Dios en el cielo es mucho mejor que estar sufriendo en la Tierra, pero lo necesario debe ser la prioridad2.  Por ejemplo, cuando vamos de compras, vemos cosas muy lindas pero que no necesitamos, así que debemos concentrarnos en comprar lo útil. Nuestras decisiones deben ser de beneficio para muchos, de lo contrario no son la mejor opción.  Claro que es difícil, Pablo hubiera deseado morir para ir pronto al lado del Padre, pero trabajar en Su obra era la elección correcta, ya que era lo necesario. Hay que aprender a escoger lo necesario.  

Jesús nos da otro ejemplo de esto, cuando está con Marta y María quienes lo habían invitado a cenar.  En ese momento también había que escoger lo necesario, la buena parte, que era escuchar al Maestro. Marta hacía la cena, es decir que se ocupaba de algo interesante, pero Jesús le dijo que se afanaba en muchas cosas3, estaba concentrada en sus dificultades, en su mente había ansiedad. Es importante tomar en cuenta que el estado de ánimo influye en lo que escoges. Hay que buscar la paz y tranquilidad, tomarse el tiempo para decidir sobre algo, ya que el afán no es buena consejera. ¡Yuju! No tomes decisiones cuando te encuentras afectado por tu estado de ánimo, hacerlo es peligroso y puede llevarte incluso al pecado y a comprometer tus valores. María escogió la mejor parte porque no estaba afanada y tú también debes escoger lo mejor, estar junto al Maestro y escucharle.

Cuando Abram le dio a escoger a Lot el lugar donde se establecería, este escogió la llanura4. Parece una decisión inteligente porque era la región más fértil y bonita, pero también era el área cercana a Sodoma, la ciudad que se había perdido por el pecado. Al verlo de esa forma, quizá no fue la decisión más acertada porque puso en riesgo a su familia. No te arriesgues a escoger lo que puede llevarte a la perdición porque es lo más atractivo o agradable. Los padres deben educar a sus hijos y evitar exponerlos a los peligros del mundo aunque a ellos les moleste y los hagan sentir rechazados cuando les dicen: “No seas anticuado, solo es un cigarro”. No establezcas tu hogar en la llanura, donde tu familia corre peligro. Toma la decisión correcta y lleva a los tuyos a los pies del Señor, aprende a ser radical y si te rechazan, que sea por hacer lo bueno. Lot escogió lo cómodo, pero no lo correcto. De esta forma nos enseñó a ser precavidos y juiciosos para tomar decisiones.  

Por el contrario, Moisés escogió el vituperio de ser llamado esclavo, antes que los placeres en el palacio de Faraón5.  Es mejor que te digan anticuado que pícaro, es preferible que te digan mojigata a mujer fácil. Los cielos son testigo de lo que escogemos. Dios nos ha dado la capacidad de escoger y desea que nos dejemos convencer por la vida y la bendición6.

En el caso de David, él primero pidió a Dios sabiduría para saber escoger y alejarse del mal, pero luego le aseguró que ha escogido el camino de la verdad y ha decidido respetar Su ley7. Eso es lo que debemos hacer, primero pedirle a Dios, pero luego escogerlo a Él. Siempre habrá dos caminos para elegir: el bien y el mal, la luz y las tinieblas, la bendición y la maldición. Pídele sabiduría y reposo al Señor para aprender a seleccionar lo mejor.

Confírmale que estás claramente definido, que solamente le servirás a Él y que le escoges por encima de todo lo demás, porque Él te ha escogido a ti.  Al hacerlo, te aseguro que Él te enseñará a tomar decisiones como es debido, no como el mundo lo hace.  No temas, si escoges la mejor parte, si le entregas tus anhelos y momentos de incertidumbre, se cumplirá Su promesa y te irá bien.

 

1 Isaías 7:14-15 profetizó: Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel. Comerá mantequilla y miel, hasta que sepa desechar lo malo y escoger lo bueno.

2 Filipenses 1:21-24 enseña: Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. Mas si el vivir en la carne resulta para mí en beneficio de la obra, no sé entonces qué escoger. Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor; pero quedar en la carne es más necesario por causa de vosotros.

3 Lucas10:41-42 relata: Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada.

4 Génesis 13:8-12 narra: Entonces Abram dijo a Lot: No haya ahora altercado entre nosotros dos, entre mis pastores y los tuyos, porque somos hermanos. ¿No está toda la tierra delante de ti? Yo te ruego que te apartes de mí. Si fueres a la mano izquierda, yo iré a la derecha; y si tú a la derecha, yo iré a la izquierda. Y alzó Lot sus ojos, y vio toda la llanura del Jordán, que toda ella era de riego, como el huerto de Jehová, como la tierra de Egipto en la dirección de Zoar, antes que destruyese Jehová a Sodoma y a Gomorra. Entonces Lot escogió para sí toda la llanura del Jordán; y se fue Lot hacia el oriente, y se apartaron el uno del otro. Abram acampó en la tierra de Canaán, en tanto que Lot habitó en las ciudades de la llanura, y fue poniendo sus tiendas hasta Sodoma.

5 Hebreos 11:23-27 explica: Por la fe Moisés, cuando nació, fue escondido por sus padres por tres meses, porque le vieron niño hermoso, y no temieron el decreto del rey. Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado, teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón. Por la fe dejó a Egipto, no temiendo la ira del rey; porque se sostuvo como viendo al Invisible.

6 Hebreos 11:23-27 explica: Por la fe Moisés, cuando nació, fue escondido por sus padres por tres meses, porque le vieron niño hermoso, y no temieron el decreto del rey. Por la fe Moisés, hecho ya grande, rehusó llamarse hijo de la hija de Faraón, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios, que gozar de los deleites temporales del pecado, teniendo por mayores riquezas el vituperio de Cristo que los tesoros de los egipcios; porque tenía puesta la mirada en el galardón. Por la fe dejó a Egipto, no temiendo la ira del rey; porque se sostuvo como viendo al Invisible.

7 Salmo 119:26-30 relata: Te he manifestado mis caminos, y me has respondido; Enséñame tus estatutos. Hazme entender el camino de tus mandamientos, Para que medite en tus maravillas. Se deshace mi alma de ansiedad; Susténtame según tu palabra. Aparta de mí el camino de la mentira, Y en tu misericordia concédeme tu ley. Escogí el camino de la verdad; He puesto tus juicios delante de mí.

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